Nelson Vargas acusó de corrupción a la Procuraduría General de la República (PGR) por la incompetencia en las investigaciones del secuestro de su hija.
A más de un año de la desaparición de Silvia Vargas, hija del ex director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), Nelson Vargas, no existen pistas que lleven a conocer el paradero de la adolescente, según informes de la PGR proporcionados al mismo Nelson Vargas.
“La propia autoridad nos ha dicho que no tenemos nada que nos lleve a encontrar a Silvia”, dijo Vargas ayer por la mañana en conferencia de prensa.
“¡Si esto es nada, un hombre que trabajó cerca de más de dos años con nosotros y después sabemos que sus hermanos son de una banda que ya ha hecho secuestros, eso es no tener nada, eso es no tener madre!”.
La banda de secuestradores conocida como “Los Rojos” fueron los culpables de la desaparición de Silvia, informó Nelson Vargas, y mostró un oficio donde resaltan los nombres de Oscar Ortiz González, ex chofer de la familia, y Raúl Ortiz González, quien escapó el pasado 28 de septiembre de un hospital mientras se encontraba bajo custodia de agentes federales.
La PGR negó la existencia de corrupción en las investigaciones sobre el secuestro de Silvia Vargas, sin embargo, un agente federal y dos personas del Ministerio Público están bajo procedimiento administrativo por posibles descuidos en la investigación
“No se pudieron rescatar, entre otras cosas, las huellas digitales de quien dejó abandonada la camioneta, no se hicieron entrevistas a los pobladores donde dejaron la camioneta, ¡no se hizo nada!”, agregó Vargas.
“Por todo esto, exijo nuevamente a Eduardo Medina Mora, Procurador General de la República, y al ingeniero Genaro García Luna, Secretario de Seguridad Pública, resuelvan este caso, y resolverlo es, encuentren a mi hija Silvia, estoy dispuesto a ir hasta a las últimas consecuencias”.
Nota: Éste es solamente un ejemplo de las complicaciones tan alarmantes por las que atraviesa el País. La violencia que se vive ha rebasado a todo tipo de instituciones. El Gobierno federal es una pared invisible para la delincuencia organizada y es lamentable que hoy en día el medio más eficiente para obtener información sea por mérito propio.